“Necesitamos políticas globales para proteger el medio ambiente”

DW / Fecha 14.06.2017

Hace 25 años la cumbre de Río terminó con la adopción de la Convención sobre el Cambio Climático. Uno de sus impulsores, el exministro de Medio Ambiente alemán, Klaus Töpfer, admite un balance positivo, a pesar de Trump.

“Necesitamos políticas globales para proteger el medio ambiente”

Deutsche Welle: ¿Fue la Cumbre de la Tierra de 1992 en Río de Janeiro un hito para la protección del clima o es una exageración desde la perspectiva actual?

Klaus Töpfer: Fue un evento importante de las Naciones Unidas, que ha vinculado al medio ambiente y su desarrollo en conjunto. Esto nos ha llevado al punto crucial de nuestra política ambiental actual, al desarrollo sostenible. En este sentido, la conferencia fue sin duda un hito. En Río se adoptó la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que es la ley fundamental de la política climática. Poco después entró en vigor – con los estadounidenses.

¿No es este cambio de curso en Río una farsa? ¿De qué sirve que los autos sean más respetuosos con el medio ambiente, pero las emisiones de dióxido de carbono sigan aumentando debido a que el tráfico en general crece rápidamente?

El desarrollo económico no puede estancarse frente al crecimiento de la población. En el año 2050 seremos nueve mil millones de personas en la tierra. En 1938, cuando nací, había 3,7 mil millones de personas. Yo trabajé ocho años dirigiendo el Programa Ambiental de las Naciones Unidas en Nairobi y vi con mis propios ojos que necesitamos superar la pobreza si queremos tener estabilidad en el mundo. Y esa es nuestra responsabilidad, ya que si las personas no pueden salir de la trampa de la pobreza, se dirigirán a zonas donde la situación es mejor, y esa es Europa.

Bildergalerie Debatte Nachhaltigkeit Rio (AP) En 1992, el entonces presidente de Brasil, Fernando Collor, firma la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

¿Cuenta la Convención del clima de la ONU, adoptada en Río, con mecanismos eficaces para su ejecución?

Necesitamos medidas adicionales en cualquier caso. Esto comienza con la financiación de dicho cambio. Los países en desarrollo llegan a reconocer que no pueden generar energía a expensas del clima. La contribución más importante que ha hecho Alemania para la protección del clima es que las energías renovables sean ahora competitivas. Ahora se puede ejecutar en muchos países de África el desarrollo económico con la energía necesaria, sin que el clima se vea afectado por ello.

En 1992, el nivel de cooperación de desarrollo del Estado fue de 0,36 por ciento del producto bruto interno (PBI), hoy en día es de 0,7 por ciento. ¿Es este un logro de Río?

Es bueno y es lo correcto que hayamos logrado este 0,7 por ciento. Y es realmente provocador, cuando el Presidente de los Estados Unidos presiona constantemente que tenemos que gastar el dos por ciento del PBI en defensa militar, y ni siquiera menciona que la verdadera política de paz preventiva es que hagamos posible un desarrollo en conjunto.

Klaus Töpfer 2008 (picture alliance/dpa)Klaus Töpfer, ex ministro del Medio Ambiente alemán.

¿Dónde es mayor la necesidad de ponerse al día en la protección del clima, en China o en EE. UU.?

En China no se trata sólo de las emisiones de dióxido de carbono, sino también de la calidad del aire en las ciudades. El gobierno de Pekín sabe que se ha llegado lentamente al punto en que la gente no sólo se fija en el crecimiento económico. Se trata de las consecuencias negativas asociadas para sus condiciones de vida, es decir la contaminación del aire y el smog. Es por eso que en China la importancia de la movilidad eléctrica es cada vez mayor.

¿Es la ONU en la era de Donald Trump el foro adecuado para la política ambiental internacional o se necesita otras plataformas que puedan proponer hacer algo pero sin consenso?

No, no hay sustituto para lo que las Naciones Unidas tiene como obligación. Esto no excluye a otras medidas de apoyo que se adopten en grupos como el G20, que de hecho se reunen en pocos días en Hamburgo. Hay muchos grupos más, como la UE, el G7 y muchos estados en los Estados Unidos. California, por ejemplo, es un patrón para la política medioambiental. La ONU no es el único ente, pero es el único foro en el que la diversidad de 194 países puede cooperar y donde los Estados se ven mutuamente en obligación. Es extremadamente difícil, y muchos están en el proceso de romper este esquema: el lema de Trump “América primero” es un ejemplo, y el brexit. En Francia y en Alemania hay grupos que creen que es suficiente con preocuparse por sí mismos y no de otros. Esa actiud es un pecado capital. Justo ahora necesitamos políticas globales para proteger el medio ambiente.

Klaus Töpfer, de 79 años, es uno de los más reconocidos expertos alemanes en medio ambiente y clima. En la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro en 1992, contribuyó como Ministro Federal de Medio Ambiente considerablemente en la gestación de la Convención del Clima de la ONU. De 1998 a 2005 fue director ejecutivo del Programa Ambiental de las Naciones Unidas en Nairobi. En 2009 fundó el Instituto de Estudios de Sostenibilidad Avanzados (IASS) en Potsdam. Actualmente trabaja para el Think Tank TMG en Berlín.

Uruguay, demasiada agua
Diversas localidades de Uruguay se han visto afectadas por lluvias torrenciales. El río Uruguay se ha desbordado en diversos puntos, causando destrozos y pérdidas a miles de personas. Salto y Paysandú son las zonas más afectadas, y se estima que el caudal del río no bajará hasta el 20 de junio. Se trata de la sexta inundación que sufre esa región uruguaya en los últimos dos años.
Cuba, sequía de tres años
El 70 por ciento del territorio de Cuba está afectado por una sequía que se arrastra desde 2014 y no parece haber soluciones a la vista. Los expertos sostienen que es la peor sequía que afecta a la isla desde hace más de un siglo. Hay unos 750 mil habitantes afectados directamente y se estima que el país tardará más de dos años en superar esta crisis, una vez que vuelva a llover.
Brasil: de un extremo a otro
Durante años, el noreste de Brasil estuvo afectado por una sequía extrema que dañó la producción de café al punto de que se comenzó a importar, algo impensado hasta hace unos años. Eso hasta febrero o marzo. Ahora, en junio de 2017, la misma región sufre los estragos de las lluvias torrenciales. Fin de la sequía, pero inicio de las inundaciones. Ya van más de 10 muertos y 100 mil evacuados.
Chile: alertas reiteradas
Cortes de luz, miles de damnificados, heridos y casi la totalidad de la población de Santiago de Chile sin agua potable por 48 horas fueron los resultados de una inusual lluvia caída en la cordillera de los Andes en febrero de 2017. Un escenario similar se replicó en junio en el norte de Chile. Las alertas meteorológicas se están convirtiendo ya en pan de cada día en ese país sudamericano.
Perú: una catástrofe nacional
145 muertos, 18 desaparecidos y casi 500 heridos dejaron las inundaciones generadas por las torrenciales lluvias que afectaron con especial dureza al norte de Perú en febrero y marzo de 2017. Las crecidas de ríos, desprendimientos de rocas, rodadas y caudales torrentosos generaron daños por millones de dólares.
Colombia: una tragedia de enormes dimensiones
Lo que sucedió en Mocoa la madrugada del 1 de abril de 2017 fue terrible. Un tercio de las lluvias mensuales cayeron en pocas horas. El terreno reblandecido y la inestabilidad de los faldeos hicieron el resto: toneladas de barro y rocas se vinieron cerro abajo, arrasando con todo lo que encontraron a su paso. Más de 320 personas murieron y más de 400 resultaron heridas.
Otto causó estragos en Costa Rica
El 22 de noviembre de 2016, el ciclón Otto golpeó con dureza a Costa Rica, causando al menos 10 muertes y dejando más de 10 mil personas afectadas. Las inundaciones, lluvias y tormentas causaron daños millonarios. Curiosidad histórica: era la primera vez que el país recibía un impacto de este tipo desde el año 1887. Otto también golpeó a Panamá y Nicaragua.
Autor: Diego Zúñiga
Fuente: DW